Alfombras de exterior. La mejor opción para el verano

Y qué gusto da estar en la terraza en una tarde de verano.

Las alfombras de exterior son la mejor opción para decorar y crear ambiente en una zona de nuestra terraza o balcón. Nos sirven también para absorber el calor y reducir la sensación térmica. Además de ser buenas amigas del calor son muy fáciles de limpiar ya que suelen utilizarse materiales como el yute, ratán, bambú, algodón o incluso las vinílicas…

Y lo mejor de todo es que con un poco de agua y un trapo podemos dejarlas como nuevas. ¡Atrévete a hacerlo!

A continuación os dejamos algunos ejemplos de este tipo de alfombras que podéis encontrar en nuestro catálogo con el nombre de Smara, y en multitud de colores y medidas.

¿Cómo limpiar las alfombras?

Seguramente te habrás dado cuenta que a tu alfombra se le ha ido el color a causa del sol, o se le ha caído vino tinto y piensas que ya no tiene solución, pues no te preocupes porque en este post te vamos a dar algunos consejos sobre cómo limpiar determinadas manchas dependiendo del material de la alfombra y sobre cúal es el mejor mantenimiento para que nos duren más tiempo como el primer día.

La mejor forma de cuidar una alfombra es pasarle cada cierto tiempo el aspirador, hace que no se rompa las fibras y recoge perfectamente el polvo, el principal elemento de suciedad que van a ir almacenando las alfombras. Pero, ¿qué pasa si tiene una mancha o ya la vemos más oscura que al principio?. Esto suele pasar con alfombras en tonos más claros, las más oscuras nos pasará al contrario, que perderán color. Si queremos limpiar una alfombra lo haremos de la siguiente forma:

Limpiar con aspirador y jabón neutro

Depende del lugar donde puedas limpiarla, si es en el mismo salón o habitación de casa, el primer paso es el aspirador, nuestro mejor aliado. Una vez hayamos sacado el polvo, llenaremos un cubo con agua tibia y jabón e iremos limpiándola poco a poco. Después la dejaremos secar, abriremos ventanas y no pondremos muebles encima hasta que esté completamente seca puesto que el olor a humedad puede ser insoportable si no se seca correctamente.

SI tenemos la opción se sacarla al exterior, tipo una terraza o patio, podremos utilizar una manguera y echarle jabón e ir pasando un cepillo o escoba. Después dejar secar al aire libre si es posible.

Es muy importante no golpear la alfombra para sacudirla. Con este gesto lo que haces es dañar el tejido y, con ello, reducir la vida de la alfombra. Si lo hicieras, que sea por la parte de la base, la que apoya en el suelo.

Alfombras lavables en la lavadora

Seguro que has oído hablar de las alfombras que se pueden meter en la lavadora, pero piensas que pierden propiedades y con el tiempo se deshilachan y se rompen. Pues tenemos que decirte que es completamente falso. Sí existen este tipo de alfombras y están fabricadas para poder meterlas en la lavadora y que queden perfectas, y nosotros te las recomendamos 100%.

No necesitan programas largos, con un programa corto y una pastilla o medida de jabón líquido de Marsella es suficiente.

En nuestro catálogo tenemos gran variedad de alfombras lavables, como esta que os mostramos, calidad Siena en blanco, la tenemos en muchos colores y medidas, y si se te mancha ya sabes, basta con poner una lavadora.

https://sualsa.es/alfombras/Alfombra-de-Crevillent-Calidad-SIENA%20SI1%20BLANCO_832_2399

¿Son las alfombras solo para el invierno?

En este post vamos a intentar acabar con la falta creencia de que las alfombras son solo para el invierno porque en realidad no es así.

Siempre hemos escuchado que las alfombras dan calor, que las tenemos que poner en invierno pero sacar en verano, pero esto no es real si hablamos de las alfombras de lana. Todo lo contrario. Las alfombras se asocian al invierno por el aislamiento térmico y incluso acústico, pero también pueden usarse para justo lo contrario: refrescar la casa. Las alfombras sirven también para verano. Lo que suele suceder es que asociamos la lana al invierno, al frío, y, psicológicamente, una habitación con alfombra trasmite una sensación de calor que resulta muy agradable en el invierno pero que en verano nos agobia. Sin embargo, hay una explicación física que determina que una alfombra no da calor sino todo lo contrario ya que tiene una serie de propiedades que permite absorber la humedad y regular la temperatura ambiente.

Sin embargo, si tenemos en casa alfombras sintéticas, elaboradas con tejidos artificiales derivados del plástico, sí que nos provocarían esa sensación de calor que en absoluto da la lana.

Alfombra de yute

¿Cómo elegir una alfombra de verano?

Como hemos dicho antes, es muy importante el material de las alfombras, debe ser un material natural como la lana, el algodón, el yute, el bambú, nada sintético, ya que los materiales sintéticos sí almacenan el calor y por lo tanto aumentan la temperatura de la habitación.

Los colores también son importantes, debemos elegir colores claros, blancos, pastel, amarillos…

También debemos tener en cuenta al altura de los hilos o los pelos. Las alfombras de verano suelen ser más lisas, planas, y no tienen un pelaje largo.

La principal funcionalidad de la alfombra en el verano es evitar que el calor llegue al suelo, a la madera, hormigón, piedra… Estos materiales tienen una elevadísima masa térmica y absorben el calor del sol durante todo el día.

¿Tienes calor en las noches de verano y tu vivienda no se enfría? Prueba a poner nuestras alfombras naturales y notarás una temperatura más agradable durante esos días y noches de verano. Como esta que os mostramos que es de chenilla y viscosa, y cuya referencia es MONACO 169 VERDE y podréis encontrar en el catálogo de nuestra página web. Os dejamos más abajo el link para acceder directamente.

https://sualsa.es/alfombras/Alfombra-de-Crevillent-Calidad-MONACO%20169%20VERDE_481_2641

El origen de las alfombras

ALFOMBRAS PERSAS

Alfombra Pazyryk.

La alfombra más antigua encontrada hasta la fecha, es la alfombra Pazyryk. Esta fue descubierta en 1949 en un cementerio situado en una colina de las montañas de Altái (Mongolia) y tiene 2.500 años de antigüedad.

No es de extrañar que el origen de las alfombras provenga de un país tan frío como Mongolia ya que la finalidad original de las mismas fue la de protegerse del frío y la humedad.

También en la Antigua Grecia usaban alfombras, aunque preferían la desnudez del mármol como elemento decorativo de suelos y paredes.

Su llegada a Europa no se produjo hasta la Edad Media a través de comerciantes y mercaderes que la dieron a conocer como un elemento decorativo y de cierto rango económico ya que en un primer momento únicamente se ofrecía a los Reyes y Nobles para cubrir los altares de las Iglesias o las estancias reales.

No es de extrañar que hasta la fecha la nobleza y la Casa Real sigan usando estos elementos decorativos y que todos asociamos a un alto estándar de calidad.

Recomendamos a continuación las siguientes alfombras de nuestro catálogo de estilo Persia y cuyo origen se remonta a la fabricación artesanal turca del siglo XIX:

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PERSIA 822 VERDE

Alfombra fabricada en Crevillente con materiales nobles, resistente al uso y con una clasificación 5 estrellas concedida por la asociación UNIFAM (Alfombras de Crevillente).

Elegante y decorativa.

Composición: pura lana virgen

Altura: 13 mm

740.000 puntos por metro cuadrado

Peso total: 2.600 gr por metro cuadrado

Colores sólidos

Antifuego natural

Antipolilla permanente

Disponible en tamaños desde pie de cama, pasillos y salón.

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PICASSO 309 AZUL

PICASSO 7557 GRANATE

PERSIA 807 AZUL